Historia de una vision

A fines de los años 60 comienza a hilarse la historia del hotel Suizo, un sueño. Una visión de futuro.

La fuerza y convicción para concretarlo residieron en una mujer, MARÍA GRACIA RUSCONI DE PALAVECINO. De origen Suizo, llega a la capital neuquina en años de la posguerra. Anhelando un futuro de progreso, da vida a un proyecto que se convertiría en herencia de tres generaciones.

Con la confianza y fortaleza, a paso implacable, el 28 de diciembre de 1969 en casa de sus suegros, María Gracia Rusconi de Palavecino, junto a su esposo Rubén Palavecino, abre las puertas del sueño hotelero. Con cinco habitaciones inaugura así, "El Residencial Suizo".

En 1978, el residencial se amplia a 18 habitaciones, creciendo en similitud la demanda de servicios. El mismo se conservó sin modificaciones durante diez años.

En el año 1990 continuando con el legado de su madre asume la gerencia del hotel Suizo, Jannet Palavecino. Con la misma visión. tenacidad y fortaleza, emprende junto a su padre, Rubén Palavecino y su hermano Omar Palavecino, el desafío de convertirlo en un nuevo edificio.

Es así que logran crear una estructura de siete pisos, el cual alberga 50 habitaciones, 2 salas de eventos, oficina de negocios, un cálido lobby donde se pueden apreciar exposiciones de artistas plásticos de reconocimiento internacional.

También cuenta con un amplio servicio de cocheras y el distinguido resto-bar "Mítico Sur" con un servicio de cafeteria y sandwicheria ademas de eventos especiales y festejo de cumpleaños, etc. Un lugar para degustar delicias patagónicas.

Hoy, el hotel Suizo sigue mirando hacia el futuro, pero sin renunciar a la esencia que comenzó esta historia hace 40 años.